De la resistencia a la insulina al síndrome metabólico
Muchos pacientes inician con un aumento de peso persistente que deriva en resistencia a la insulina. Cuando esta condición se ignora, el cuerpo desarrolla un síndrome metabólico complejo, facilitando la acumulación de obesidad abdominal de alto riesgo. Este entorno bioquímico favorece la aparición de diabetes tipo 2 y complica el manejo de los problemas de peso, ya que el organismo entra en un estado de inflamación crónica constante.